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ALERGIA A ANIMALES DOMÉSTICOS

La mayoría de los individuos pasan hasta el 80-90 % del tiempo en ambientes  cerrados dónde el aire puede contener alergenos en cantidades muy superiores a las que se encuentran en el exterior. En nuestro medio los alergenos más importante en el interior de los domicilios son los animales domésticos, y entre ellos perros y gatos. Se estima que en una de cada tres viviendas se tienen animales de compañía. 

La prevalencia de alergia a animales domésticos alcanza el 20-30 % de las personas alérgicas. Los alergenos de perro y gato son de muy bajo peso molecular por lo que no se depositan en el suelo como los ácaros, sino que están en suspensión en el aire de la vivienda. Por este motivo, las personas alérgicas presentan los síntomas sin tener contacto con la mascota, incluso sin llegar a verle, pues son estas partículas alergénicas las responsables de los síntomas óculo-nasales casi instantáneos.  Sin embargo no sucede igual con el asma. La reacción asmática puede diferirse entre 6-8 horas, por lo que en ocasiones no se relaciona con la visita a una vivienda dónde se convive con perros o gatos. Además, si el asma es leve se manifestará solo en forma de tos nocturna o una cierta limitación al realizar esfuerzos físicos, resultando más difícil de relacionar con el alergeno responsable.

Al mismo tiempo,  los alergenos de perro y gato son muy adherentes. De esta forma, el contacto muy estrecho con ellos, especialmente entre los niños, puede trasladar estos alergenos al colegio. Se ha demostrado que el nivel de alergenos de gato y perro en el polvo recogido de las aulas alcanza una concentración suficiente para provocar síntomas en los niños muy sensibilizados. En algunos casos, si un niño alérgico se sienta al lado de otro que tiene mascotas en casa, la cantidad adherida a sus ropas es suficiente para provocarle síntomas alérgicos.

Otro de los animales domésticos frecuentes en las viviendas es el hámster. Igual que con perro y gato, los alergenos son muy volátiles, por lo que están presentes en todo el domicilio. Además, este alergeno tiene la peculiaridad de afectar mucho más a los adultos que a los niños, que son quienes tienen el contacto más estrecho.

Las medidas recomendadas en los casos de alergia a animales domésticos son muy claras. La primera es retirar a la mascota del domicilio. Si esto no es posible, hay otras medidas complementarias, pero de eficacia limitada. Por una parte, es importante mantener el animal fuera del dormitorio del paciente y mantener la puerta cerrada todo el tiempo. Asimismo, se recomienda quitar todas las alfombras del dormitorio y de la casa, si es posible. También pueden usarse filtros limpiadores del aire en el dormitorio o en toda la vivienda. Para que tengamos una idea de la potencia alergénica de estas mascotas, se detectan niveles reactivos de alergeno hasta seis meses después de retirar el gato o el perro del domicilio.      

En cuanto a los síntomas alérgicos, se pueden manifestar en forma de rinoconjuntivitis y/o asma bronquial, y el tratamiento sintomático es el habitual de estos procesos. La inmunoterapia o vacunación específica se ha mostrado eficaz en el caso de gato y perro. Sin embargo, puesto que la tolerancia que se puede alcanzar no va a ser absoluta, debe reservarse para situaciones muy especiales o para los profesionales (veterinarios) en los que el contacto con los alergenos resulta imprescindible.

 

MSDesarrolloWebTodos los derechos reservados - Actualizada: Domingo, 09-Sep-2012 12:52

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