Quenopodiaceas Quenopodiaceas Polen de Quenopodiaceas

ALERGIA A PÓLENES DE QUENOPODIÁCEAS

      Las quenopodiáceas son plantas de amplia distribución, que requieren suelos con bajo grado de humedad y alto índice de salinidad. Por este motivo, la alergia a estas plantas es muy prevalente en zonas desérticas, como son Arizona en Estados Unidos o Kuwait en Oriente Medio. Desde el punto de vista alergológico las dos especies más representativas son los cenizos   (Chenopodium album) y la barrilla o trotamundos (Salsola kali), muy identificada con las películas del oeste americano. En nuestra zona podemos encontrar las quenopodiáceas en bordes de los caminos, cunetas de carretera o, con mucha frecuencia, rodeando los cultivos de vid o melón. Así, la alergia a estas plantas es más frecuente en las comarcas dónde las características del suelo y estas actividades agrícolas son más intensas, como Valdepeñas, Alcázar de San Juan, La Solana, Membrilla, Manzanares o Tomelloso.  En el resto de la provincia, la presencia de quenopodiáceas es notablemente inferior.

      figura 1A partir de estos datos botánicos y clínicos, durante tres años consecutivos, en colaboración con el Hospital Mancha-Centro, llevamos a cabo un estudio aerobiológico. Instalamos otro colector de polen (Burckard) en Alcázar de San Juan, y comparamos sus datos con los obtenidos en el Hospital de Ciudad Real. Los resultados confirmaron que mientras para pólenes de gramíneas y olivo las dos ciudades presentan una exposición ambiental comparable, similar riesgo  para los alérgicos; por el contrario, la concentación de quenopodiáceas, resultó tres veces superior en Alcázar. Además, estas cifras coinciden con las de Toledo y Albacete, con una mayor prevalencia de alergia a pólenes de quenopodiáceas, que los alérgicos de la comarca de Ciudad Real. Comparando nuestros registros con los de otras ciudades españolas, a través de la información del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergia, podemos igualmente comprobar como Zaragoza, Logroño y Sevilla están a la cabeza, además de otra ciudad manchega: Guadalajara (Figura 1).         

Síntomas 

      figura 1La polinización de las quenopodoiáceas es muy amplia, prolongándose durante los meses de mayo-octubre, al estar muy favorecida por el tiempo seco, soleado y elevadas temperaturas de los meses de verano en Ciudad Real. Sin embargo, si tenemos en cuenta que el umbral de reactivación de las quenopodiáceas (cantidad de granos de polen necesaria para provocar síntomas en la mayoría de los alérgicos) está entre los 10-15 granos por m3   de aire, el riesgo de síntomas se reduce a julio-septiembre en nuestra zona (figura 2). Además, es un polen menos aerovagante, por lo que en muchos casos es necesaria la proximidad a las plantas para presentar síntomas respiratorios. Este es el caso de actividades agrícolas como la vendimia o el cultivo del melón, dónde el trabajo entre estas malezas es la causa más frecuente de alergia a las quenopodiáceas. Por este motivo, en algunas comarcas, el asma producido por estos pólenes puede ser considerado como una enfermedad profesional entre los agricultores.   

      La sintomatología predominante es la rinoconjuntivitis, en forma de picor de ojos y nariz, lagrimeo, estornudos, secreción nasal abundante, bloqueo nasal y picor faríngeo o del velo del paladar. A diferencia de los alérgicos a gramíneas y olivo, en las personas alérgicas a quenopodiáceas es menos frecuente el asma (entre  otros motivos, la exposición ambiental es más baja). En los pacientes asmáticos, la sintomatología es muy característica, en forma de tos seca e irritativa, opresión en el pecho, silbidos al respirar y sensación de falta de aire, a veces muy intensa. Estos síntomas de asma son más frecuentes por la noche, pues la máxima concentración de polen de quenopodiáceas se produce a lo largo del día, y la respuesta bronquial requiere varias horas para alcanzar su máxima expresión clínica.

MEDIDAS DE EVITACIÓN

  • Evitar salir al campo y estancias al aire libre en los días de máxima polinización o en días de mucho viento.
  • Evitar la práctica de ejercicio al aire libre en días y horas de máxima polinización.
  • Mantener las ventanillas cerradas cuando se viaja en coche.
  • Ponerse gafas de sol al salir a la calle.
  • Tomar la medicación prescrita por su médico. Una parte del tratamiento le protege de la reacción alérgica, y su toma diaria es imprescindible.

TRATAMIENTO

       En los casos de rinoconjuntivitis el tratamiento con antihistamínicos orales, no sedativos, puede resultar suficiente en la mayoría de los casos. Si persisten las molestias, los corticoides tópicos nasales a diario y colirios antihistamínicos, a demanda, son el complemento adecuado para el control sintomático.

       En el asma, el tratamiento preventivo con corticoides inhalados resulta muy eficaz (durante toda la temporada polínica, de julio a octubre). Una vez se presentan los síntomas, el tratamiento del asma es el habitual con los broncodilatadores de rescate para aliviar la sintomatología. Durante la época de polinización deben llevarse siempre consigo, especialmente si se realiza ejercicio, pues la sensibilidad bronquial está aumentada y las crisis por ejercicio se desencadenan con mayor facilidad.

       Asimismo, al igual que en otras enfermedades alérgicas respiratorias, la inmunoterapia o vacunación específica es el único tratamiento que va a modificar el curso natural del proceso alérgico. El tratamiento durante 3-5 años no sólo permite una mejor tolerancia frente al polen de quenopodiáceas, sino que evita la sensibilización a nuevos alergenos. Por este motivo, la vacunación debe comenzarse cuanto antes, y sus resultados son más positivos en niños y jóvenes adolescentes.  Además, se dispone de vacunas sublinguales, más cómodas e igualmente eficaces, especialmente recomendadas en los niños al eliminar el molesto trauma del inyectable.

 

MSDesarrolloWebTodos los derechos reservados - Actualizada: Domingo, 09-Sep-2012 14:12

Alergia en Ciudad Real

Pólenes - Quenopodiáceas