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ALERGIA A PÓLENES

Estadística 1Los pólenes son los alergenos más relevantes en Ciudad Real, llegando a sensibilizar a casi el 90 % de los pacientes con síntomas de rinitis y/o asma bronquial. La alergia es una predisposición genética que requiere un contacto repetido y continuado para su desarrollo. Después de varios años, de varias primaveras, esta tendencia individual alcanza la capacidad necesaria para tener su expresión clínica en forma de síntomas nasales (picor, estornudos, secreción nasal) o bronquiales (tos, pitidos en el pecho, dificultad al respirar). De esta forma, los niños más precoces no tienen síntomas de alergia hasta los 5-6 años, requieren como mínimo 5-6 temporadas para desarrollar su alergia a los pólenes. ¿Por qué los pólenes?. Porque en nuestra zona se alcanzan niveles muy elevados de los más alergénicos: gramíneas, olivo, quenopodiáceas. Por el contrario, en zonas costeras, húmedas, de temperatura suaves, que favorecen el desarrollo e los ácaros, son éstos los alergenos más destacados.

En nuestra zona la polinización tiene un calendario muy definido, si bien puede variar la fecha en función de la climatología de cada año. Las Cupresáceas o arizónicas constituyen el primer polen detectado en la atmósfera de Ciudad Real. Es un polen que ha pasado de ser anecdótico hace 15-20 años, a ser el responsable de intensos síntomas nasales durante los meses de enero-marzo en un porcentaje notable de los alérgicos.  El siguiente en aparecer (marzo-abril) es el plátano de sombra, otro polen en alza por su rápido crecimiento y tolerancia a las atmósferas contaminadas. De corta polinización, frecuentemente interferido por las lluvias, puede alcanzar concentraciones con capacidad de inducir asma bronquial.

Estadística 2No obstante, los meses de mayo y junio constituyen el centro de la polinización. En estos meses se recolecta el 70 % de los pólenes anuales. Es la época de las gramíneas, los pólenes más universales y alergénicos, los marcadores del riesgo de polinosis en cada temporada. La respuesta inflamatoria nasal y bronquial inducida por los pólenes disminuye el umbral de reactivación (cantidad de polen necesaria para provocar síntomas) en las personas alérgicas, de tal forma que cada vez precisan menos polen para mantener los síntomas. Pues bien, cuando las gramíneas alcanzan niveles reactivos, altos y mantenidos, durante el mes de mayo (figura 1), el polen de olivo que es más tardío (finales de mayo-primeros de junio), afecta con mucha intensidad a las personas alérgicas (el 60 % son sensibles a ambos pólenes). En cambio, cuando (como en el año 2008, figura 2) las gramíneas no destacan, con concentraciones bajas e intermitentes, el polen de olivo sólo afecta a los muy sensibles.

Continuando con la evolución anual de la polinosis, hay otros pólenes de verano, son las Quenopodiáceas. Igualmente, son plantas habituales en nuestro campo, lo constituyen las malezas que podemos encontrar en los arcenes de carreteras o caminos y  rodeando los cultivos de vid o melón. La polinización es muy prolongada (figura 3), comenzando en el mes de julio y prolongándose hasta bien entrado el otoño (octubre-noviembre).

Estadística 3Por otro lado, es conocido que la respuesta inflamatoria de la reacción alérgica no desaparece hasta pasadas 4-6 semanas de la época de cada polen. Así,  podemos comprobar que en muchos pacientes lo que comienza como una alergia estacional, limitada a los meses de mayo-junio, con el paso del tiempo y el incremento de las sensibilizaciones se puede convertir en una alergia perenne, durante casi todo el año.  Por este motivo, es recomendable el tratamiento específico, mediante inmunoterapia (vacunas), que mejore la tolerancia frente al polen responsable de la sintomatología y además actúe de forma preventiva evitando nuevas sensibilizaciones. 

 

MSDesarrolloWebTodos los derechos reservados - Actualizada: Domingo, 09-Sep-2012 14:11

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